Las bolitas de gel suelen resultar curiosas a los peques, ya que su tacto es húmedo como una pompa, pero no explota. Trabajamos la percepción con ellas.
La primera información que recibimos de nuestro entorno siempre son a través de los sentidos, a través de los cuales vamos asimilando sensaciones proporcionadas a través de las experiencias que nos proporcionan. Las sensaciones y las percepciones que se construyen van formando procesos superiores como la inteligencia o los sentimientos.
Por esta razón una estimulación sensorial que permita al niño experimentar y descubrir el entorno permitirá al niño descubrir nuevos conceptos y sensaciones que irán construyendo su inteligencia y pondrán en marcha su pensamiento.
Con la actividad de hoy hemos estimulado el sentido del tacto, ayudando a desarrollar la psicomotricidad fina de los niños a través del juego.
Necesitamos:
- Bolas de gel.
- Recipientes distintos.
Primer juego.
Ponemos las bolas de gel de distintos colores y tamaños en un recipiente con agua.
Las clasificamos según colores y tamaños utilizando las manos para cogerlas.
Segundo juego.
Soltamos las bolitas en un lugar abierto, por ejemplo el jardín.
Las recogemos para ponerlas en un recipiente.
Así lo han pasado nuestros Divers
¿Qué hemos aprendido?
La actividad dio comienzo hace unos días, cuando adquirimos unas pequeñas bolitas secas que casi no se ven en nuestras manos. Pudimos observar que estas bolas se hincharon al introducirlas en agua durante días. También hemos observado que antes eran duras y ahora son blanditas, incluso se rompen si las apretamos con fuerza.
Además, hemos retomado un concepto que ya habíamos aprendido con otras actividades anteriores: las bolitas de gel tienen forma de esfera. Además las hay más grandes y más pequeñas, por lo que podemos decir que nos han servido para recordar algunos conceptos matemáticos. También hemos trabajado el concepto mucho – poco.
Algo que pudimos observar es el cambio de de color que sufrieron las pequeñas bolas al hincharse, tornándose mucho más claras, incluso transparentes. Esto se debe a que el color se ha diluido y hemos comparado este fenómeno al que sucede cuando limpiamos un pincel en un vaso de agua.