Plantar semillas en un huevo es una forma muy especial de empezar un pequeño huerto con los más peques de la casa. Así lo hemos hecho nosotros.
Uno de nuestros «Deberes de verano» era plantar semillas, así que nos hemos manos a la obra y hemos creado unas «macetas» especiales para que nuestra planta sea divertida.
Necesitamos:
- Cascaras de huevo. Debemos vaciar el huevo con mucho cuidado haciendo un agujero en la parte de arriba.
- Sustrato.
- Semillas.
- Un rotulador negro.
Paso a paso
Dibujaremos caritas divertidas en las cáscaras.
Llenaremos el huevo con el sustrato hasta la mitad.
Ponemos unas pocas semillas en cada huevo.
Acabamos de llenar el huevo con el sustrato.
Ponemos en cada huevo unas gotas de agua.
Así lo han pasado nuestros Divers
¿Qué hemos aprendido?
Una de las cosas que hemos aprendido con esta actividad es que la cáscara de huevo es muy delicada, si le aplicamos más fuerza de la necesaria se convierte en trocitos. Creo que no necesitamos una explicación sobre cómo hemos aprendido esto. Por otra parte hemos descubierto que no podemos plantar semillas en cualquier tipo de «tierra», debemos utilizar una a la que hemos llamado sustrato. Hemos visto que el sustrato es oscuro y húmedo, si lo comparamos con arena de la playa que es seca y con un tono mucho más claro. También hemos aprendido que utilizamos sustrato porque tiene nutrientes, que con el alimento que van a utilizar las semillas para crecer.